África, su magia y la libertad de sus animales
Nada más lindo que estar en África, en sus sabanas o praderas descubriendo sus animales, recorriendo grandes distancias para encontrarlos en su mágico hábitat, ya sea temprano en la mañana cuando salen a cazar o cuando van a beber agua durante el resto del día. La emoción de detectarlos y sigilosamente tratar de acercarte a ellos sin asustarlos, y el evitar que estos salgan corriendo es el plan final, ya que queremos tener ese “close-up” a veces imposible o llevarnos las mejores fotos y videos como recuerdos.
Estábamos en el Serengueti con Cosmas, nuestro experimentado guía que consistentemente nos ayudó a encontrar la gran variedad de animales, en particular los “Big Five.” Los 5 animales que tenemos por obligación ver en un safari, son los clásicos, no necesariamente los más exóticos o lindos, sino los que eran los más difíciles de cazar a pie en tiempos pasados. Estos son; el león, el búfalo, el rinoceronte, el elefante, y el leopardo, siendo el rinoceronte y el leopardo los más difíciles de encontrar. Encontramos los elefantes, como 60 de ellos. Detuvimos nuestro viejo Land Rover de más de 20 años de uso y que varias veces nos dio el susto de dejarnos a pie en nuestra travesía para contemplarlos – era la primera vez que veíamos tantos en el safari.
Los elefantes no tienen prisa en moverse; han visto demasiados safaris y turistas boquiabiertos, por lo que no parecen preocuparse en lo más mínimo. Se puede estar horas viendo como juegan entre ellos, como levantan sus trompas, se lanzan polvo y juguetean con los más pequeños. Poco a poco emprendieron su camino dirigidos por su matriarca, ese macho adulto que se ha ganado su puesto seguramente venciendo a otro viejo elefante que no resistió sus embistes de sus colmillos de marfil. Estábamos precisamente en el medio de su paso, entre retrato y retrato y sacando videos cuando vinimos a ver ya nos estaban pasando por ambos lados.
El elefantito como todo bebé, estaba muy curioso y juguetón. Detuvo su camino y nos miró; quería jugar, pero su mamá se aseguró que nosotros no hiciéramos ningún movimiento al mirarnos fijamente. Ahí es que te das cuenta que 2 toneladas pueden venir directamente hacia ti y con su fuerza atacar el Jeep, pero eso muy pocas veces pasa. Estábamos muy callados disfrutando este regalo de la naturaleza, de estar ahí presente, de tenerlos a la vuelta redonda. De ver sus grandes colmillos, sus distintos tamaños, su sentido de familia.
Este fue mi tercer viaje a África y en cada uno de ellos me maravillo más. África tiene mucho que dar de norte a sur, mucha historia de civilizaciones que lucharon por sobrevivir, una lucha que todavía no se detiene. Hay de todo y para todos, desde la tradicional y rústica caseta, hasta una caseta tan elegante como muchas habitaciones de los mejores hoteles que conocemos.
¡Algo si les puedo decir, África tiene mucho corazón!
Espectacular!
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Posted by Andreina | August 13, 2014, 1:49 pm